En este blog puedes encontrar interesantes trucos que te pueden facilitar tu vida diaria.Pero el tema mas importante es la cocina ,hay ideas propias y muchas de mi madre ,ante todo dejate sorprender por los sabores de mis platos repetiras sin lugar a dudas.Alguna vez puedes encontrarte con una poesìa o un curioso refràn .Te encantarà.
Cuando salì del centro comercial en cuestiòn, mi estòmago pedìa guerra con sus ruidos. Tuve que volver a coger un taxi para dejar todas las compras en el hotel.Una vez colocado en sus perchas correspondientes toda la ropa, me bajè al restaurante del hotel. Habìan dado las 15.00 cuando preguntè a un camarero que recogìa las mesas sucias de antiguos comensales si podrìa comer algo. -Por supuesto -me contestò el camarero- Sièntese donde màs le guste y ahora le traigo la carta, si quiere me puede ir diciendo que le pongo para beber y le traigo con su bebida un aperitivo mientras lo va pensando.
-Muchas gracias, si es tan amable quisiera un tinto ribera a ser posible que sea un vino joven.
Me sentè en una mesa para dos que estaba situada al lado de un ventanal que daba a la calle.Desde aquì se podìa ver a la gente en su ir y venir a su rutina diaria. Me gustaba Madrid, daba la impresiòn que en esta ciudad eras protagonista de la vida mientras que fuera de ella eras un mero expectador.
No tardò el camarero ni cinco minutos en traerme un vino espectacular con unas gambas cocidas como aperitivo, leì la carta y me gustò el menù que aparecìa en la primera hoja como sugerencia. -Comerè alubias de tolosa, no las he probado nunca pero mi instinto me dice que tienen que estar muy ricas.-buena elecciòn caballero es el plato rey de la carta, y sòlo los domingos se mete en el menù diario- me informò el camarero- de segundo no quiero nada y de postre ¿què me sugiere? -la tarta sacher es exquisita si le gusta el buen chocolate negro-me contestò sin dudar-pues que asì sea.
Tardè en comer una hora de reloj degustando cada gamba mientras las alubias aparecìan en mi mesa, exquisitas era una palabra pobre para tan rico manjar cada cucharada se me antojaba un derroche de sabor en mis papilas gustativas junto con el vino el maridaje era perfecto. Tuve que dejar un par de cucharadas de tan generoso plato para adentrarme en el postre. Otro placer, el chocolate con un toque amargo rematado con una suave capa de frambuesa y un bizcocho esponjoso me enamorò, no olvidarìa nunca ese nombre, tarta sacher gracias por entrar en mi vida gastronòmica.