En este blog puedes encontrar interesantes trucos que te pueden facilitar tu vida diaria.Pero el tema mas importante es la cocina ,hay ideas propias y muchas de mi madre ,ante todo dejate sorprender por los sabores de mis platos repetiras sin lugar a dudas.Alguna vez puedes encontrarte con una poesìa o un curioso refràn .Te encantarà.
Al darme la vuelta me encontrè con un edificio de hormigòn armado que ostentaba el tìtulo del corte inglès. Me pareciò horrible desde fuera. Anduve sorteando los coches que estaban aparcados en el aparcamiento y entrè en el edificio. Alucinè con el lujo que se presentò ante mis ojos en forma de boutiques de las grandes firmas que sòlo habìa visto sus siglas en la televisiòn y en alguna revista antigua de mi madre y hermana. Cartier, Carolina Herrera,se presentaban en forma de zapatos y botas a precios astronòmicos, bolsos que costaban màs que un viaje al caribe, joyas dignas de cualquier princesa o jeque àrabe. Y en el fondo, todo cosmètica y perfumes, me evocaban el olor de Alicia, y envidiaba recientemente cuando en mi ùltimo viaje a Burgos paseaba por mi lado algùn hombre bien vestido con el rastro de perfume en el ambiente. Me dejè llevar por una señorita que muy sonriente y maquillada se ofrecìa a presentarme la nueva fragancia de cartier para hombre. Què decir tiene que sucumbì a sus encantos y al buen olor que desprendia mi piel con semejante joya olorosa que me llevè sin pensar en el precio ni un pequeño instante. Aprovechè para preguntar a tan amable señorita si me podìa indicar donde se encontraba la ropa de caballero y la de deporte. En la segunda planta caballeros, y en la sexta deportes -me contestò-.
Nada menos que seìs plantas tenìa el descomunal edificio para vender todo tipo de artìculos. Me llamò la atenciòn en la planta baja las vendedoras asiàticas y màs aùn los carteles con textos en chino y ruso. Debìan de dejar mucho dinero semejantes individuos para que una empresa como esta los tuviera en tan gran estima y hubiesen invertido en personal y logìstica para hacer su reclamo a dichos clientes. Me bajè del ascensor en la segunda planta y me puse a cotillear pantalones chinos, blazer, camisas...estaba tan concentrado que la voz del vendedor dirigièndose a mi con un - ¿Le puedo ayudar? me cogiò por sorpresa. -Si claro -le contestè- me gustarìa comprar un pantalòn de pinzas tipo chino, una camisa , una blazer y un abrigo. Con gran maestrìa en menos de una hora salì de caballeros con lo que le habìa pedido al vendedor màs dos corbatas un pantalòn vaquero y un jersey de cachemire que me sentaba como un guante. Con todos estos artìculos parecìa màs delgado y me sentì màs seguro para mi futuro encuentro con el presidente. Subì a deportes me comprè un pantalòn para correr y una camiseta del real madrid que me devolviò a mi club de fùtbol preferido. He tenido que estar bien muerto de mente y espìritu, hasta mi mayor pasiòn se la habìa engullido mi desidia -pensè-