En este blog puedes encontrar interesantes trucos que te pueden facilitar tu vida diaria.Pero el tema mas importante es la cocina ,hay ideas propias y muchas de mi madre ,ante todo dejate sorprender por los sabores de mis platos repetiras sin lugar a dudas.Alguna vez puedes encontrarte con una poesìa o un curioso refràn .Te encantarà.
Me llevò hasta donde estaba el club, un policia en su coche que le pillaba de camino hasta su casa. Estaban esperando como les pedì los tres super hombres que tenìa asignados. Me saludaron con una inclinaciòn de cabeza y les convidè a marcharnos a casa. Ya en el coche les dije que lo primero que hariàmos despuès de comer era buscar casa para ellos.
Me recordaron que no olvidase de que estubiera cerca de agua fluyendo, y me llamò la atenciòn esa apreciaciòn. Agua fluyendo - pensè para mis adentros-. Llegamos a casa a la hora de comer y al entrar por la puerta me encantò la algarabia que discurria dentro de mi hogar. Se me habìa olvidado lo que era estar rodeado de gente, recordè cuando vivian mis padres y hermana y nos juntabamos con la demàs familia a celebrar cualquier acontecimiento, un cumpleaños, la navidad...Me gustò, me gustò mucho. Sentìa el fluir de la energìa que me protegìa de la soledad, esa soledad no elegida que duele tanto.
Todas a tropel se acercaron a darme las gracias con besos sonoros de madres hambrientas de amor por sus hijos. Y me agasajaron con preguntas, las pedì que se lo contaria todo en la mesa. Susana apareciò con un delantal antiguo de recuerdos y me dijo al oìdo, -quiero una exclusiva contigo, campeòn, me tienes en ascuas. Alicia me mirò desde la distancia, y con sus dos perlas azules me dijo todo. Estaba ayudando junto con todas sus compañeras a poner la mesa y a terminar de preparar la comida, Susana como era de esperar se mantenìa en posiciòn de mando. Habian preparado un crema de verduras con unas albòndigas en salsa verde rellenas de espinacas que estaban requetebuenas. Mientras degustabamos la comida las comentè todo lo que sabìa y las làgrimas se sucedieron como torrentes de lluvia por sus mejillas, sentì mucho dolor, podìa imaginar sus noches con hombres que no deseaban sexualmente, el sentimiento de culpa, y la esperanza en el alma, encendida con una vela que las llevarìa hasta sus criaturas.