En este blog puedes encontrar interesantes trucos que te pueden facilitar tu vida diaria.Pero el tema mas importante es la cocina ,hay ideas propias y muchas de mi madre ,ante todo dejate sorprender por los sabores de mis platos repetiras sin lugar a dudas.Alguna vez puedes encontrarte con una poesìa o un curioso refràn .Te encantarà.
El bar estaba animado de gente, de todas edades y de lo màs variopintas. A mi izquierda, un grupo de pijos se divertian con el mòvil de una chica pelirroja, que llevaba una boina de color verde musgo. En frente de mì, dos chicos vestidos de negro riguroso con dos aros en la nariz me resultaron siniestros. La luz era muy tenue para mi gusto,el decorado en madera color roble, la mùsica de los noventa me ànimo a llegar hasta la barra para preguntar al camarero si servìan cenas. -Elige mesa donde mejor te guste y ahora te vamos a tomar nota, en la mesa tienes la carta con la comida que servimos ,si quieres la vas echando un vistazo, ¿ok?- me dijo- ok ,le contestè-. Me costaba escucharlo con claridad con el barullo de la gente y la mùsica, pero me gustò el ambiente y me sentè al fondo del garito. Mirè a mi alrededor a ver que comìa la juventud y hacerme a la idea de lo que podìa pedir. Una chica rubia con melena hasta la cintura degustaba una hamburguesa con una pinta excelente. Se me antojò y eso pedì, una hamburguesa mediana con tomate natural en rodajas y lechuga en juliana. No pude resistirme añadir un poco de mostaza. De beber una cerveza con limòn que me trajo el camarero antes de la hamburguesa con una pequeña parrillada de verduras como aperitivo. Estaba pletòrico y ademàs me sentò todo de maravilla comì despacio empapàndome del ambiente, la gente, sus risas , sus convesaciones... en ese momento echè de menos unos amigos con los que disfrutar del momento.
La salida del bar fue lenta , se habìa llenado hasta las trancas y salir de allì fue una odisea, sin embargo me diò igual me fuì lleno de energìa a dar un pequeño paseo antes de meterme en el teatro. La noche lucìa una luna llena espectacular y recorrì la gran vìa alucinado con sus edificios que la flanqueaban. Subì y bajè la calle dos veces hasta que se hizo la hora de la funciòn, el tiempo pasò volando.