En este blog puedes encontrar interesantes trucos que te pueden facilitar tu vida diaria.Pero el tema mas importante es la cocina ,hay ideas propias y muchas de mi madre ,ante todo dejate sorprender por los sabores de mis platos repetiras sin lugar a dudas.Alguna vez puedes encontrarte con una poesìa o un curioso refràn .Te encantarà.
Tras oìr el relato de Alicia, me encontrè temblando sin poderlo remediar. Las aletas de mi nariz infladas como lo hace un globo y mi cara se debiò teñir de un rosa llamativo por lo que me preguntò Alicia.¿Estàs bien?.Te lo he contado para desahogarme con alguien.Sòlo me puedo fiar de mis compañeras antes, ahora amigas, y bastante tienen ya con lo suyo.Perdoname, no he debido contarte nada. Olvìdalo y no vuelvas a venir a verme. Si quieres hacerme un favor serà mejor que no vengas. Asì tu dinero no serà complice de algo tan cruel.
Por fin pude articular palabra y la contestè que ahora formarìa parte del mismo plan. Harìa lo imposible por conseguir que su hijo volviera con ella. Pensè en mi entrevista con el presidente en el pròximo lunes. Èl me iba a pedir ayuda, yo se la pedirìa a èl. Seguì charlando con ella para que estuviera màs tiempo conmigo hablando, que con otros follando. Tendrìa que pagar a esa gentuza igualmente, pero al menos ella estarìa mejor conmigo mientras yo la siguiera yendo a ver. La pedì que me contase cosas de su paìs.Y me diò el gusto que se convirtiò en disgusto.
Nacì en kiew,cuando Ucrania pertenecìa a la antigua URSS, ya sabes la Perestroica y todo ese rollo.El dìa veintiseìs de abril de mil novecientos ochenta y seìs.Sucediò lo temido por algunos de los trabajadores de la central nuclear de chernobyl.Mi padre trabajaba en ella, y le oì muchas veces como se quejaba a mi madre de la falta de seguridad y deficencias que tenìa la central. Yo tenìa trece años pero me acuerdo como si fuera ayer de las palabras que se decìan mis padres.Mi madre sufrìa en silencio. La vida era muy dura como lo es ahora en mi paìs , encontrar trabajo era una odisea y en la central pagaban poco , pero mucho màs que en cualquier trabajo que mi padre pudiera desarrollar. El edificio de contenciòn del que estaban hartos de exigir a sus superiores no llegaba nunca y por eso aquel dìa fuè tan letal para gran parte de Europa. Mi padre àquel dìa estaba de guardia en casa -por si habìa algùn problema-. Entonces lo llamaban y el estaba disponible. Casualmente yo estaba en Kiew es decir a ciento diez kilòmetros del desastre. Me habìan llevado hacer unas pruebas mèdicas a la ciudad y me hospedaba en la casa de unos tìos maternos. Mi padre muriò ese dìa y mis hermanos y madre los siguientes a consecuencia de la radioactividad. Todos los hombres que trabajaron en un muro de contenciòn inmediato, evitaron con sus vidas una segunda explosiòn con consecuencias dramàticas que podrìa haber dejado inhabitable toda Europa.
Què historia tan terrible-le dije-. Tu padre y sus compañeros si que son hèroes y no los mamarrachos que sacan muchas veces por la televisiòn.Si -me dijo-, pero aùn no ha pasado todo lo malo allì, todavìa sigue habiendo gente que muere de càncer por la contaminaciòn de la atmòsfera y los bebès nacen sin piernas, manos, y todo tipo de deficiencias. Pero son invisibles para los mandatarios.